---Una fábula sobre la condición de escritor, que sirve para aplicarla al tobogán del blog:
"Estoy en una cabina telefónica, después del fin del mundo. Puedo hacer tantas llamadas como quiera, no hay límite. No se sabe si otras personas han sobrevivido, o si mis llamadas sólo son el monólogo de un tarado. A veces la llamada se corta enseguida, como si hubieran colgado de golpe; a veces se prolonga, como si me escucharan con una curiosidad culpable. No hay día ni noche, es una situación que no va a tener fin".
--No es mío... ya me gustaría: pertenece al prólogo de "La posibilidad de una isla", de Michel Houellebecq.
"Estoy en una cabina telefónica, después del fin del mundo. Puedo hacer tantas llamadas como quiera, no hay límite. No se sabe si otras personas han sobrevivido, o si mis llamadas sólo son el monólogo de un tarado. A veces la llamada se corta enseguida, como si hubieran colgado de golpe; a veces se prolonga, como si me escucharan con una curiosidad culpable. No hay día ni noche, es una situación que no va a tener fin".
--No es mío... ya me gustaría: pertenece al prólogo de "La posibilidad de una isla", de Michel Houellebecq.


1 Comments:
Tambien es una pasada la cita del mismo que dice: No hay que temerle a la felicidad: pues no existe.
Por cierto, hace poco pillé obre H.P.Lovecraft y es una maravilla, de la ed. Siruela.
Enhorabuena por el blog ;)
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